Wednesday, June 27, 2018

Déjame aunque sea una vez



Déjame, aunque sea una vez

Déjame ver, la intimidad de tu piel,
déjame gozar, el suspiro de tu pasión,
déjame volar los espacios, que de hiel,
llenan los deseos de mi corazón,
porque ansío conocer, el sabor de la miel,
que excita, en mi mente la ilusión.

Déjame bajar despacio, a ese pozo,
déjame tomar, de él fieramente,
déjame disfrutar, de tu boca el retozo,
de un beso tierno, que de repente,
haga sentir en mi alma, aquel gozo,
del amante cruel, e insolente.

Déjame oír, tus agudos suspiros,
cuando mi boca, disfrute tu sabor,
y tu agitado pecho, de locos respiros,
cuando ansiosos, hagamos el amor,
buscaré formas, en viejos papiros,
para que tiembles mujer, con ardor.

Y al final, entre la sabana estrujada,
llenas de recuerdos, húmedos de sexo,
tu tierno cuerpo, me usará de almohada,
y en mi muslo apoyado, tú suave convexo,
esperarás, a la brillante alborada, 
con el alma y sentir, a tu cuerpo anexo.

Déjame llegar, aunque sea una vez,
ver de cerca, el rubor bello de tu tez.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Friday, June 15, 2018

Deuda de letras



Deuda de letras

Cantaste, como una diosa sirena,
con voz clara, sensual y tentadora,
tu pelo suelto, tu risa altanera,
y tu personalidad, avasalladora.

Tu pecho enhiesto, como bandera,
tu danzar suave, lleno de dulzura,
dejó a mi alma prisionera,
con el carácter tierno, de tu figura.

Como una estatua divina,
quedó plantada, en mi pecho,
esta inspiración asesina,
en un viejo, corazón deshecho.

Te prometí, un poema mujer,
cuando aspiré, el olor de tu pelo,
aquí está, ya pagué dulce ser,
tu sentir suave, de terciopelo.

La deuda de letras, está pagada,
merecida cuenta, que me encontré,
que Dios te guarde, y tu alborada, 
siempre sea feliz, con tu bebé.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA


Friday, June 8, 2018

Errática ilusión





Errática ilusión

Caldera herviente, de amores inmersos,
que llenan de fuego, el alma y el corazón,
deseos fieros, arrogantes, perversos,
que me obligan, a controlar mi pasión.

Derretidos, en momentos adversos,
sentir perdido, en errática ilusión,
tu recuerdo bello, escribo en mis versos,
mujer que hasta en sueños, eres mi perdición.

Como no soñar, tu boca, tus besos,
que aún me llenan, de bellos embelesos,
con la añoranza, de tu cuerpo de mujer.

Como el hielo, mi sentir se derrite,
cuando mi alma, a mi pensar le permite,
recordar tus abrazos, tu risa y querer.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA