Friday, June 19, 2020

Póstumo poema



Póstumo poema

Miré la vida hoy, ahora sin ti,
en un sueño, apagado por tu ausencia,
y sentí que me robó, tu amor a mi,
la muerte, dejándome sin tu presencia.

Recordaré por siempre tu risa,
tus palabras ancianas acá están,
no se las llevó de mi la brisa,
de tu agreste y febril senilidad.

Hoy añoro tu piel, tus resabios,
cuando yo con amor te acariciaba,
! Pepito ya! decían tus labios,
y yo risueño los disfrutaba.

Póstumo poema este linda madre,
acá hoy con tristeza me despido,
te juro que nada habrá que descuadre,
mi sentir por ti, en un olvido.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Friday, June 12, 2020

Negros cabellos y diamantados ojos



Negro cabello y diamantados ojos

Como poder olvidar, la tibieza de tus labios?
Como? Si es lo más tierno y hermoso,
de mi vida ha quitado los agravios,
con deseo ardiente y grandioso.

Tus ojos cerrados, en sobrio parpadear,
entregaban tu alma sana, entera,
en dulce momento de amar,
fresco como la primavera.

Como olvidar tus manos, tibias, sensuales,
que en una caricia fiera y plebeya,
acabaron mis fuerzas visuales,
en adulterada prosopopeya.

Mis sueños alterados, no me descansan,
reina de mis impávidos tormentos,
tus recuerdos no me amansan,
mis ardientes sentimientos.

Mujer de negro cabello, y diamantados ojos,
tu saliva dulce ya atrapa en mi beso,
el querer amante que de hinojos,
en mil vidas me tendría preso.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Sunday, June 7, 2020

Transgresión


Transgresión

Noche de claras estrellas, oscura mi terraza,
el tiempo veloz, me ataca despiadado,
tu piel volaba como tierna torcaza,
mi deseo era loco y desbocado.

Allá en mi mesa se quedaban,
quejidos sonoros, del intenso ardor,
esos que la claridad, no te inspiraban,
pero hoy en la oscuridad conviertes en amor.

Noche de travesuras expuestas,
noche de masajes de pasión,
blusa no traes puesta,
menos aún traes calzón.

Mi manos corre rauda e inmersa,
en toques de total ternura,
y mi alma de hombre perversa,
te hizo mía… toda mía, criatura.

Luego la Luna y las estrellas,
mudos testigos de nuestra aberración,
gritaron a una, que entre las bellas,
tu eras la misma transgresión.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA