Friday, July 27, 2018

Isael Alba




Isael Alba

Mi amigo del alma, fuiste una vez,
pero el tiempo te hizo, un padre segundo,
cuantas veces, contuviste mi altivez,
de hombre joven e inmaduro, en este mundo.

La amistad se convirtió en amor,
cuando dolía yo, en duros momentos,
tu palabra con sabiduría y favor,
fueron para mi, mil y un sacramentos.

Hace solo unas horas, tomé tu mano,
traté de entender lo que decías,
pero en tus ojos miré, que siendo humano,
me dejabas saber, tu profecía.

Te despedías, de tu amigo de años,
tu mano estaba allí, entre la mía,
yo recordaba padre, tiempo antaño,
pero viejo lindo, sabía lo que venía.

Yo se que hoy, descansas tranquilo,
que mis lágrimas, no ves en este día,
pero en mis letras dejo en vilo,
este sentir triste, que mi corazón roía.

Adiós amigo, hombre, padre bueno,
solo a Dios pedí un deseo,
que tú partir fuera, suave y sereno,
hoy en su memoria allí… allí te veo.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Friday, July 20, 2018

Hembra de intensa cabellera



Hembra de intensa cabellera

Montañas azules, manantiales de plata,
¿Donde están las aves rojas, el grito salvaje?
¿Donde se esconde, la acción que arrebata?
¿Dónde esta la hembra, que mi alma desgaje?
como el guajiro hace, a la silvestre mata,
y que a este loco corazón, pierda en su paraje.

Cayose del cielo, la nube rosada,
voló por el río, el papagayo plateado,
y en aquella bella, y erótica alborada,
quedó mí sentir, por tu vientre enamorado,
bajé por tu llanura, plana, suave y dorada,
y robé de tu pozo, un chorro desbordado.

Aquí esta la hembra, de intensa cabellera,
llegó la dulzura de sus rojos labios,
desbaraté, de su ropaje la cremallera,
olvidó mi corazón, de todos sus resabios,
apareció en mi sexo, la tierna primavera,
y me sentí… de todos los hombres, el más sabio.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Friday, July 13, 2018

Sentir de engarnio



Sentir de engarnio

Llegó la noche y me hiere la soledad,
los recuerdos de tibia piel, ya partieron,
y el frío de una almohada sin piedad,
a mi ardiente corazón, con hielo endurecieron.

Sabanas sin entornos, la cama rebla,
no sabe a quien, de a cierto esperar,
el sentir es denso, denso como la niebla,
de un amanecer, de otoño en la mar.

Llegó la prueba oscura, a mi corazón,
con la tensión ardiente, del escarnio,
que deja triste, cabizbajo y sin ilusión,
al hombre que siente hoy, como un engarnio.

Todavía aunque algo ya lejano,
siento a veces, el toque de tu cabello,
pero el sueño, desvanece en mi mano,
como el suspiro parte, en un resuello.

Parece que mi vida, merece tristeza,
que mi corazón, no merece al amor,
en mis letras, se esconde la pereza,
que me da escribir al desamor.

A esperar queda hoy, mi ternura,
a esperar queda hoy, mi alma gitana,
esperando otra vez, a una criatura,
con alma fuerte, gentil y mundana.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Andar señoril



Andar señoril

Te vi como se ven las visiones,
deslizándote como una gacela,
movimientos, de armoniosos corazones,
lleno de gracia tu andar, damisela.

Fue una visión, grandiosa y gentil,
tu caminar era, de una divina Diosa,
tu cuerpo ondulaba, en andar señoril,
como el de una princesa, hermosa.

Letras fluyeron, en mi loca mente,
como el agua, de un río torrencial,
porque no fue solo, imaginar ardiente,
más bien fue, una tormenta celestial.

Te dije de pronto, sin conocerte,
yo poeta, de alma serena y gentil,
te haré letras porque al verte,
deslumbró mi alma, tu andar señoril.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Wednesday, July 11, 2018

Desde lejos te he de ayudar



Desde lejos te he de ayudar

Un dolor se refleja, en tu mirada,
y en tu cabeza hermosa, joven y bella,
tu semblante, se convierte en madrugada,
donde se quedó, perdida una estrella,
pues allá lejos se fue, tu vida enamorada,
preocupada por… por una oscura querella.

Tu cuerpo es, una linda escultura,
tu risa una majestuosa nevada,
blancos dientes que con dulzura,
atan mi alma, con belleza malvada,
y de mi inspiración, aún más la tortura,
de la forma avasalladora, de tu mirada.

¿Porque sufre tu corazón de mujer?
Por un amor mentiroso e ingrato,
no… no te obligues a sufrir por deber,
levanta tu cabeza, de inmediato,
vuelve a sentir, vuelve a querer,
ya lo olvidarás todo, en un rato.

Yo mirando de lejos, quizás te pueda ayudar,
ya pasaron mis tiempos, pero te he de decir,
que también sufrí, esos males del amar,
y mi experiencia, te he de compartir,
para que puedas, sobre la tristeza triunfar,
olvida el rencor y vuelve, a soñar y a reír.

Te lo mereces eres buena, algún día será,
que en una nueva ilusión, tu perdida estrella volverá.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Monday, July 9, 2018

Fetiche inusual



Fetiche inusual

Déjame mirarte, de la cabeza a los pies,
deja que cumpla, mi ardiente fetiche,
deja que corra el agua, por tu tez,
y gota a gota, me encapriche,
con tu hermosa desnudez.

Déjame ver tú caminar, suave y sensual,
deja tú, que mis deseos se cumplan,
que tu postura de reina celestial,
haga que mis deseos sucumban,
ante esa, tu pureza inusual.

Deja que admire, la forma de tu cintura,
cóncavo que incita, al deseo de hombre,
deja que mis ojos, te devoren criatura,
con un ansia que te asombre,
llena de una gran ternura.

Déjame solo déjame, acariciar tu piel,
déjame amarte, así a mi modo,
como ama, el hombre fiel,
sin mentiras, ni recodo,
puro y blanco… como el clavel.

Cuando descubras mi pasión, sexual,
entenderás este, mi fetiche inusual.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
USA

Saturday, July 7, 2018

Recuerdos de bellos destellos



Recuerdos de bellos destellos

No creas las historias, a veces cambiantes,
los hombres maduros, sabemos bien como amar,
nunca pienses que la edad, no tiene variantes,
porque la madurez, no siempre olvida soñar.

El deseo no se pierde, ni es huraño,
menos aún, la añoranza por la juventud,
hacer el amor, no es nuevo, ni extraño,
tampoco deja, de causar inquietud.

La piel joven excita con ansias,
el toque suave, regala pasión,
el cuerpo nuevo, entrega fragancias,
que vuelven muy joven, al corazón.

Hoy mirando tu cuerpo, nuevo y gentil,
me acordé de tiempos, con bellos destellos,
de cientos de besos, y caricias de origen sutil,
y deseé envolverme ahí… en tus suaves cabellos.

Autor: José Prado
@Derechos reservados por el autor
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